Hugo Ramos

Antes vivía en casa de mis padres, estudiaba en el nacional de San Isidro, iba a estudiar en mi juventud, pero nunca terminé mis estudios abandoné en 3er año de secundaria. A los 18 años me salvé de el servicio militar y fue el momento de buscar trabajo formal, tuve tanta suerte que en el primer intento conseguí trabajo. En un taller de radiadores y tanques de nafta, ahí estuve 13 años hasta el 2001 año en el que me independicé y puse mi propio taller.

En ese año ingresé al Bachillerato El Telar, intentando nuevamente terminar la secundaria, me anotó en esa oportunidad Marina Ampudia muy amablemente. Llegué por intermedio de una propaganda del barrio. El cambio en mí fue significativo, desde el vamos, comprometido con terminar y alcanzar la acreditación, ayudado por el excelente plantel de profesores de ese momento. En la actualidad estoy terminando el profesorado de matemática en  la UAI. Mi opinión con respecto a los valores del telar en el barrio, es fundamental a la hora de terminar los estudios secundarios, y sentir el placer propio de terminar algo pendiente en la vida, muy importante, alcanzar la acreditación y obtener el analítico.